Mariona y yo es un proyecto autobiográfico en el cual abordo un conflicto emocional entre la mejor amiga de mi infancia y yo. Tras 16 años sin saber de ella me he servido de la fotografía como terapia para resolver este conflicto.

Nuestra relación se rompió cuando me marche de mi pueblo para estudiar fotografía. Desde entonces he soñado muchísimas veces con ella.
Hace poco me preguntaron que cuando iba a despedirme de ella, que cuando cerraría el duelo de esa ruptura. Ha sido la primera vez que me he propuesto enfrentarme a esa época, revivirla y fotografiarla.
Pensé solamente fotografiar los lugares donde jugábamos, pero ya la idea de fotografiar nuestras vivencias, me abrió la mente y la imaginación, volvieron los recuerdos y con ellos el cariño.

Estuve 5 días haciendo fotos, recorriendo los lugares de mi infancia y de golpe sentí un brote de adrenalina en mi cuerpo a través de los recuerdos que cobraban vida delante de mi cámara.
Me sentí feliz, y fue entonces cuando estuve preparada para verla. Subimos a su habitación y le hice el retrato.

Mi posición ha cambiado, siento que viví una experiencia que no puedo borrar, que forma parte de mi persona, pero que a través de mi medio, he podido enmarcar todo una historia que durante años no pude verbalizar.